Hoy la ministra de Defensa, Carmen Chacon, nos ha deleitado con una gran noticia: España dejará de fabricar bombas de racimo de forma inmediata. Para eso el Gobierno aprobará en las próximas semanas una moratoria unilateral sobre el uso, producción, almacenamiento, compra o transferencia de las bombas de racimo y ordenará la destrucción de este tipo de municiones en España de forma que se destruirá en menos de dos años todas las que hay en los arsenales militares, que sevha cifrado en unas cinco mil.

Hasta ahora, España ha fabricado y comercializado con el armamento más cruel con la población civil de un país bombardeado. Dos empresas: Expal (pública) e Instalaza elaboran bombas de racimo capaces de provocar mutilaciones hasta 30 años después de haber sido lanzadas. El Gobierno no había prohibido su elaboración, uso o almacenamiento a pesar de colaborar en Líbano en la limpieza de estos explosivos lanzados por el ejército israelí el pasado 2006.

Con esta inesperada noticia esperamos que el resto de países que fabrican este tipo de municiones sigan los pasos de nuestro gobierno y dejen de fabricar estas bombas crueles. Dificil es una guerra como para que hasta 30 años más tarde todavía se pueda encontrar cualquier persona mutilada por una bomba de estas.