[googlevideo]http://video.google.com/videoplay?docid=-4311454551067417231&hl=es[/googlevideo]

Este espelunante documental lleva unos días por mis feeds. Un documental donde se muestra como la compañia biotecnológica Monsanto oculto los informes toxicológicos donde se demostraba que la hormono BST afectaba tanto a las vacas que se les inyectaba como a la gente que bebía la leche que producian.

La hormona BST (hormona somatotropina bovina) se creó a través de la ingeniería genética con el fin de hacer que las vacas duplicaran su producción de leche. Se descubrió que esta hormona provocaba efectos dañinos en las vacas, les provocaba una dolorosa mastitis, consecuencia de ello, las ubres adquirían un tamaño desproporcionado y supuraban pus que se mezclaba con la leche. Una vaca podía vivir en condiciones normales hasta 20 años, pero si se trataba con la hormona, su esperanza de vida se podía reducir a sólo 4 años.

También se descubrió que la leche que se producía podría provocar la aparición de cáncer entre los consumidores. Por ese motivo la Unión Europea en 1993 prohibía su uso, posteriormente otros países también hicieron lo propio. Pero por increíble que parezca y a pesar de conocer todas las consecuencias, Estados Unidos continuó utilizando la hormona BST en las vacas hasta hace unos días.

Ahora la compañia ha anunciado que deja de fabricar dicha hormona.

Parece mentira que después de ver el video se permitiese que esta hormona entrase en el mercado y que Estados Unidos diese luz verde a la hormona hasta hace apenas unos días. Si se confirma que el repunte de casos de cancer de mama y los casos de cáncer de próstata en hombres menores de 45 años se debe en parte a dicha hormona no podemos encontrar delante de un grave caso contra la salud pública que ha sido “consentido” por un país como Estados Unidos.

Vía: Gastronomía & Cía